La situación actual que cruza la pareja está inscrita en una realidad social, económica y cultural que devela problemáticas tanto en las etapas de la adolescencia como a lo largo de la vida adulta. Las condiciones de existencia, políticas, sexuales, tecnológicas, filosóficas, económicas conforman el espacio de desarrollo y de las dificultades para convivir con otro, por lo tanto, nos preguntamos hoy si la pareja tiene la posibilidad de transitar por la misma forma de convivir cuando la situación y las exigencias actuales ya no son vigentes. Por lo anterior no basta convivir en pareja, en las diversas modalidades actuales, sino reflexionar cuál es el lugar que se ocupa y la manera en la que realmente se habita ese lugar. Los cambios que atraviesa el espacio vincular de pareja, configuran una particular subjetividad en donde se hace necesario remitirnos a la forma en que, de manera personal, tenemos representada a la pareja, lo cual nos lleva a introducirnos en este proyecto que se propone la exploración de la estructura familiar de donde provenimos, a las formas familiares de vincularse en pareja, al proceso que la adolescencia inaugura en la eroticidad, a las demandas actuales de la vida en pareja desde la edad adulta. Uno de los principales motivos para realizar este proyecto, lo constituyen los problemas que surgen de manera cotidiana en la práctica educativa y clínica sobre la vida de la pareja, ya sea de novios, esposos o convivientes hetero u homosexuales. Otro motivo importante es tocar la experiencia de la separación que con frecuencia influye de manera devastadora entre la pareja.

Otro aspecto de gran interés es la experiencia que permite a la persona en el vínculo de pareja el encuentro consigo mismo, esto es, lo que la persona aprende de sí a través del otro tanto en el espacio de la formación amorosa, del manejo del placer, de la capacidad de autonomía, de las dificultades de dependencia, así como la evidencia de los patrones familiares de origen que se actualizan en el compañero en la conformación del vínculo amoroso.

Consideramos que trabajar la pareja implica esclarecer casi de manera celular el complejo tejido del espacio familiar que repercute en un espacio social más amplio y por supuesto en el derrotero que actualmente presenta el cuidado parental hacia los hijos en el seno familiar. Finalmente la propuesta de este proyecto plantea reconsiderar el trabajo de autonomía y resolución de conflictos personales que permite develar el vínculo con la pareja, encaminándolo a transformar cómo se vive lo que se vive en el vínculo amoroso. mismo  facilitando que cada uno de los integrantes asuma su propia responsabilidad de la manera en que se relaciona con la pareja.